El 8 de marzo se conmemora el Día de la Mujer por parte de las Naciones Unidas desde 1975. Este día se reafirma “la plena participación, en condiciones de igualdad, de la mujer en la vida política, civil, económica, social y cultural”.
El origen histórico que dio lugar a la elección de esta fecha lo encontramos en varios momentos históricos, en diferentes años y en distintos países, siendo el sufragio femenino o la mejora de las condiciones laborales algunos de los objetivos que se pretendían reivindicar.
El término “feminismo” comenzó a utilizarse a finales del siglo XIX para describir la lucha política por la igualdad de derechos sociales, laborales y políticos. Pero las reivindicaciones por los derechos femeninos y por el reconocimiento de las aportaciones culturales de las mujeres vienen de lejos, mucho antes del auge del feminismo contemporáneo.
En España entre los principales antecedentes al religioso benedictino y prolífico ensayista Benito Jerónimo Feijoo con su capítulo singular “Defensa de las mujeres” incluido en su Teatro critico universal, o Discursos varios en todo género de materias, para desengaño de errores comunes publicado inicialmente en 1726, o al bibliotecario Juan Bautista Cubie que escribió Las mujeres vindicadas de las calumnias de los hombres en 1768.
Ambas obras muy anteriores a otras consideradas como primeras obras fundamentales del feminismo como es el caso de la de Mary Wollstonecraft titulada, significativamente, Vindicación de los derechos de la mujer en 1792, o Las mujeres célebres en Francia desde 1789 hasta 1795 y su influjo en la revolución publicado alrededor de 1840 por E. Lairtullier.
En las vitrinas ubicadas en el acceso a la Biblioteca General María Moliner se encuentran expuestas estas obras para que podáis conocerlas un poco más.
Defensa de las mujeres
Benito Jerónimo Feijoo y Montenegro (1676- 1764) fue un religioso benedictino y ensayista español. Es una de las figuras más destacada de la primera Ilustración española. Titular de varias cátedras en la Universidad de Oviedo llegó a estar amenazado por la Inquisición, aunque fue protegido por los Borbones; Fue nombrado consejero real de Fernando VI y elogiado por grandes personalidades de la época como el Papa Benedicto XIV.
Es autor del discurso “Defensa de mujeres”, publicado originalmente en 1726, incluido en su célebre colección de ensayos titulada Teatro Crítico Universal, que es considerado el primer tratado del feminismo español.
Este discurso es uno de los textos precursores del feminismo moderno, donde Feijóo se enfrenta a los prejuicios fuertemente arraigados en la sociedad contemporánea contra las mujeres. Defiende que las mujeres no son inferiores a los hombres, ni menos capaces que ellos, enfrentándose al pensamiento general de la sociedad. Todo ello, argumentado con un tono ensayístico y racional, desmontando mitos y estereotipos de esa supuesta inferioridad.
"En grave empeño me pongo. No es ya sólo un vulgo ignorante con quien entro en la contienda: defender a todas las mujeres, viene a ser lo mismo que ofender a casi todos los hombres, pues raro hay que no se interese en la precedencia de su sexo con desestimación del otro. A tanto se ha extendido la opinión común en vilipendio de las mujeres, que apenas admite en ellas cosa buena."
Feijoo defiende la capacidad de las mujeres para destacar en campos tradicionalmente masculinos como la escritura, las artes o la filosofía siempre y cuando el contexto cultural le ofrezca las mismas oportunidades que a los hombres. Se opone a la «opinión común» que hace «vilipendio de las mujeres», y se propone defenderlas y discurrir acerca de su aptitud «para todo género de ciencias y conocimientos sublimes»; Muestra una actitud ilustrada que le lleva a estar en contra de las opiniones o creencias comunes siguiendo la lógica del mejor sentido común y Utilizando siempre un tono argumentativo de igualdad o «empate» entre los sexos, no de persuadir sobre «la ventaja» de la mujer, sino de defender «la igualdad».
Si quieres leer Teatro crítico universal:
Obras expuestas:
Retrato: S-B-5240 (I)
Theatro critico universal o Discursos varios en todo género de materias, para desengaño de errores comunes. Tomo primero. Escrito por el M.R.P.M. Fr. Benito Geronymo Feyjoo. En Madrid: en la imprenta de los Herederos de Francisco del Hierro,1737.
Discurso XVI, p. 271: S-B-4134 (I)
Theatro critico universal, ó Discursos varios en todo género de materias, para desengaño de errores comunes. Tomo primero. Escrito por Fr. Benito Geronymo Feyjoó y Montenegro. Nueva impresion, en la qual ván puestas las addiciones del Suplemento en sus lugares. Madrid: por D. Joachin Ibarra ..., a costa de la Real Compañia de Impresores, y Libreros, 1769.
Las mujeres vindicadas de las calumnias de los hombres
Juan Bautista Cubíe, de quien apenas se sabe que era bibliotecario en la Real Biblioteca y que, además de esta obra, publicó un “Semanario económico, compuesto de noticias prácticas, curiosas, y eruditas, de todas Ciencias, Artes, y Oficios, traducidas, y extractadas” (Madrid: Imprenta de Andrés Ramírez, 1765-1767).
En 1768 escribió Las mugeres vindicadas de las calumnias de los hombres: con un catálogo de las españolas, que mas se han distinguido en ciencias, y armas que es un tratado reivindicativo precursor de la obra de Mary Wollstonecraft titulada, significativamente, Vindicación de los derechos de la mujer en 1792.
En esta obra Cubíe expone que las mujeres son constantemente ultrajadas y vilipendiadas, a pesar de que poseen las mismas capacidades morales e intelectuales que los hombres.
En el prólogo prevé que los críticos denostarán su tratado y lo tratarán de censurar y sin poder fundamentar sus juicios despectivos en la erudición y el conocimiento de las Bellas Letras. En los capítulos iniciales de la obra defiende la perfección femenina y trata de acabar con la visión tipificada de la mujer. Afirma que, si las mujeres no han sobresalido más en las ciencias y en las letras «no es por falta de disposición natural, sino por ser rara la que se dedica a aprenderlas». De hecho, considera que «las que se han aplicado a las ciencias han excedido con grande ventaja a los hombres». Por ello, en el capítulo V iguala el entendimiento de hombres y mujeres y en el siguiente afirma que el ingenio se verifica plenamente en las mujeres.
Tras esta defensa, incluye un «Catálogo de mujeres españolas ilustres en Letras y Armas» ordenado alfabéticamente. Entre las muchas literatas que menciona recuerda a Ana Caro, Ana Cerbatón, Beatriz Galindo, Francisca de Nebrija, hija del gramático, sor Juana Inés de la Cruz o María Catalina Caso, traductora del Modo de enseñar y estudiar las bellas Letras, compuesto por Rollin.
Obra expuesta:
Portada: S-B-FAC 244
Las mugeres vindicadas de las calumnias de los hombres: con un catálogo de las españolas, que mas se han distinguido en ciencias, y armas. Por Juan Bautista Cubíe. Valencia: Librerías "París-Valencia", D.L. 1997.
Reproducción facsímil de la edición de: Madrid: Imp. de Antonio Pérez de Soto, 1768.
Las mujeres célebres en Francia desde 1789 hasta 1795
J E. Lairtullier fue un abogado y escritor francés del siglo XIX, conocido principalmente por ser el autor de la destacada obra histórica Las mugeres célebres en Francia desde 1789 hasta 1795 (Les femmes célèbres de 1789 à 1795 et leur influence dans la Révolution), publicada originalmente en París alrededor de 1840 y traducida al español en 1841.
Es una obra principalmente biográfica que se centra en el papel de la mujer durante la Revolución. Se presenta como un complemento a las historias tradicionales de la Revolución Francesa, al analizar cómo distintas mujeres influyeron en los eventos tumultuosos de ese periodo e incorporando la perspectiva de género y la influencia femenina a menudo omitida.
El libro abarca las biografías y el impacto político de mujeres destacadas, incluyendo figuras como Olympe de Gouges y otras activistas, monárquicas o revolucionarias que tuvieron un papel relevante entre 1789 y 1795.
Si quieres leer Las mujeres célebres en Francia:
Obra expuesta:
Capítulo de Olimpia de Gouges, p. 371: S-XIX 3429
Las mugeres [sic] célebres en Francia desde 1789 hasta 1795 y su influjo en la Revolución. Por L. Lairtullier. Barcelona: Librería de Juan Oliveres, 1841.
En la obra Las mugeres célebres en Francia desde 1789 hasta 1795 podemos encontrar, entre otras de grandes figuras femeninas, la biografía de Olympe de Gouges, destacada luchadora que en plena Revolución Francesa bregó por la obtención de los derechos civiles y políticos de las mujeres, y que en 1791 publicó la Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana.
Al repasar su trayectoria, su lucha y su biografía, el capítulo aborda también las discusiones vigentes en aquella época, como los conceptos de ciudadanía activa y pasiva, la individualidad, los significados políticos y filosóficos de la representación, etc.
El capítulo da cuenta del contexto ideológico de la época, en su mayoría poco propicio a conceder derechos políticos a las mujeres, aunque con algunas excepciones, como uno de los líderes girondinos, Marie-Jean-Antoine Nicolas de Caritat, marqués de Condorcet”
Tras la consolidación del gobierno jacobino, Olympe defendió el federalismo, lo que provocó que fuera apresada en julio de 1793 y ejecutada en noviembre del mismo año por manifestarse abiertamente en contra del centralismo que defendían los radicales.







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