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miércoles, 7 de octubre de 2026

Bartolomé José Gallardo, Bibliotecario de las Cortes de Cádiz.


El 24 de octubre se celebra el “Día de las bibliotecas” y el lema de este año es “Sin profesionales no hay bibliotecas”. Con este lema se quiere poner el centro en las personas que hacen posible que las bibliotecas sean mucho más que un simple conjunto de recursos, estanterías y espacios.

Para conmemorar este día, la Biblioteca de la Universidad de Murcia realiza numerosas acciones de difusión, y desde la Sección del Fondo Antiguo os presentamos a un bibliotecario para la historia, el “Bibliotecario de las Cortes de Cádiz”. Bartolomé José Gallardo (Campanario, Badajoz, 1776-Alcoy, Alicante, 1852) fue bibliotecario de las Cortes de Cádiz, diputado por Badajoz, traductor, historiógrafo y catedrático de Lengua francesa, aunque se le conoce, sobre todo, por ser un gran bibliófilo.

Bartolomé José Gallardo, Bibliotecario de las Cortes de Cádiz


Defensor de las ideas liberales, fue una de las grandes personalidades de la época romántica en España, lo que le ocasionó grandes problemas, incluidos el encarcelamiento y el exilio temporal. Se hizo célebre, sobre todo, por sus escritos satíricos que suscitaron fuertes polémicas con sus intervenciones sobre asuntos candentes de la vida política y literaria.

Hijo de familia humilde, estudió filosofía en Salamanca protegido por importantes miembros de instituciones religiosas. Sin embargo, leyó activamente a los filósofos ilustrados del enciclopedismo francés. En 1808 se sumó a los patriotas contra los franceses participando activamente en las movilizaciones. Las Cortes, reunidas en el oratorio de San Felipe Neri en Cádiz, le nombraron su bibliotecario.

En 1811 publicó el célebre Diccionario crítico-burlesco del que se titula Diccionario razonado manual, que es la sátira anticlerical más dura y difundida de la época de las Cortes de Cádiz y constituye una de las obras claves y más influyentes del anticlericalismo español de la primera mitad siglo XIX.

El Diccionario de Gallardo, del que se realizaron numerosas ediciones posteriores, era una réplica al Diccionario razonado manual para inteligencia de ciertos escritores que por equivocación han nacido en España, libro publicado sin nombre de autor, pero escrito por Justo Pastor Pérez, que arremetía contra los seguidores de las ideas avanzadas que habían alcanzado gran predicamento entre los diputados constitucionales. El Diccionario burlesco fue denunciado por religiosos y su autor condenado en el Castillo de Santa Catalina, si bien se revisó su proceso y salió poco después absuelto.


Bartolomé José Gallardo, Bibliotecario de las Cortes de Cádiz

 
Utilizando las palabras de Josep Fontana, publicadas en el prólogo de la edición facsímil de la Editorial Alta Fulla de 1993, “Éste es un libro apasionado, escrito en medio de los combates por la libertad que llevaron a su autor al Cádiz de las Cortes, y le movieron a publicarlo como una contribución más a la doble pugna contra los invasores franceses y contra una sociedad retrógrada que había conducido a España a aquella crisis.”

En 1814, restablecido Fernando VII en el trono, Gallardo huyó de España junto a otros liberales. Desde el exilio compuso una durísima silva donde juzga a todos los reyes españoles, desde los Relles Católicos hasta Fernando VII, denunciando su mediocridad, crueldad y poco valer.

En 1820, restaurado el régimen liberal, volvió a España y recuperó su antiguo cargo de bibliotecario del Congreso de los Diputados. En 1823, al estallar en Sevilla un tumulto popular reaccionario, perdió sus escritos literarios, filológicos y bibliográficos, entre ellos una Historia del teatro español y un Diccionario de la lengua castellana con más de 150.000 papeletas.

En 1834 fue elegido diputado por la provincia de Badajoz. En 1835 inició las ocho entregas de su serie El Criticón, importantes estudios sobre literatura española donde, entre otras cuestiones, rebatió la superchería de un presunto Buscapié compuesto por Miguel de Cervantes y que había sido encontrado y publicado por Adolfo de Castro y Rossi.


Bartolomé José Gallardo, Bibliotecario de las Cortes de Cádiz


Fue fiel a su ideario y mantuvo su fuerte carácter hasta su muerte, en Alcoy (Alicante) en 1852. Entre 1863 y 1889 se publicaron, de forma póstuma, los cuatros tomos de su valioso Ensayo de una biblioteca española de libros raros y curiosos (4 t., 1863-1889). Esta gran aportación a los estudios bibliográficos españoles se compuso con los materiales que Gallardo dejó a su muerte y que fueron ordenados por José Sancho Rayón (bibliotecario y bibliófilo español) y Manuel Remón Zarco del Valle (bibliotecario mayor de Alfonso XII,). Los dos últimos volúmenes fueron dirigidos por Marcelino Menéndez Pelayo (Director de la Real Academia de la Historia y de la Biblioteca Nacional de España).


Bartolomé José Gallardo, Bibliotecario de las Cortes de Cádiz

 
Bartolomé José Gallardo ejerció un poderoso influjo sobre la crítica literaria de su tiempo, que valoró sobre todo la fundamentación histórica del conocimiento de la literatura. También compuso numerosas poesías, de carácter satírico o de tipo fundamentalmente lírico, como la tempranamente romántica Blanca flor.


“¿A qué es puertas y ventanas

clavar con tanto rigor,

si de par en par abiertas

tengo las del corazón?

Así, con su madre a solas

lamenta su reclusión

la bella niña cenceña,

la del quebrado color,

de amargo llanto los ojos,

el pecho lleno de amor,

y de par en par abiertas

las puertas del corazón.

¡Madre, la mi madre, dice,

madre de mi corazón,

nunca yo al mundo naciera,

pues tan sin ventura soy!

[…]”


Durante este mes de octubre os mostramos una selección de las obras de Bartolomé José Gallardo en las vitrinas de acceso a la Biblioteca General María Moliner en el Campus de Espinardo.


jueves, 2 de julio de 2026

Tesoros del Fondo Antiguo


El Fondo Antiguo de la Universidad de Murcia esconde un tesoro bibliográfico casi secreto. En sus estanterías, y bajo el resguardo digital de la Biblioteca Digital Floridablanca, duermen textos que desafiaron al tiempo y sobrevivieron al nacimiento de la imprenta.

Hoy exploraremos qué hace tan especiales a estos libros y nos detendremos en dos de los incunables que posee: la Biblia Latina de Nicolás de Lyra y el célebre Liber Chronicarum escrito por Hartmann Schedel.



¿Qué son los incunables? Los libros en su "cuna"

El término incunable proviene de la expresión latina 'incunabula', que significa literalmente "en la cuna". En el universo de la bibliografía, se denomina así a todos los libros impresos desde la invención de la imprenta de tipos móviles por Johannes Gutenberg hasta el 31 de diciembre de 1500.

Entre sus características cabe destacar una estética medieval que imitaba la caligrafía e ilustraciones de los manuscritos medievales, dejando en blanco las letras capitales para su posterior ilustración a mano. Carecían de portada, la información del impresor se colocaba al final en el colofón y también hay una ausencia de paginación, utilizando para ello marcas de guía manuales para los encuadernadores.

La Universidad de Murcia resguarda en su Fondo Antiguo una extraordinaria colección de incunables totalmente digitalizados. Estos ejemplares destacan, más allá del tamaño de la colección, por su excepcional valor histórico y tipográfico, lo que convierte a este fondo en un testimonio único de los inicios de la imprenta.



La Biblia Latina con la Glosa de Nicolás de Lyra (1482)

Uno de los incunables de la colección de la Universidad de Murcia es la Biblia Latina impresa en 1482, la cual incorpora la famosa Postilla litteralis de Nicolás de Lyra (famosa por priorizar el sentido literal del texto y recurrir a fuentes rabínicas, marcando un hito en la interpretación bíblica medieval).

El franciscano Nicolás de Lyra (1270-1340) fue el teólogo y comentarista bíblico más importante de la Baja Edad Media. Su prioridad era entender el sentido literal y textual de las Sagradas Escrituras, alejándose de misticismos complejos.

El diseño de este ejemplar de la Universidad de Murcia organiza el texto en 2 columnas donde los pasajes bíblicos ocupan la parte central, quedando literalmente abrazados y rodeados por los comentarios del autor. Lograr esta maquetación en el siglo XV requería una precisión matemática milimétrica: el operario de la imprenta, el cajista, debía encajar a mano cada bloque de metal para que los versículos y sus explicaciones coincidieran a la perfección en la misma página.


Tesoros del Fondo Antiguo 1

Tesoros del Fondo Antiguo 2

*Imágenes del ejemplar del Fondo Antiguo de la Universidad de Murcia

Referencia bibliográfica: Biblia latina / cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi. Nicolaus De Lyra: Contra perfidiam Iudaeorum. Additiones Pauli Burgensis ad postillas Nicolai de Lyra, cum replicis Mathiae Doering.-- Venetiis : per Franciscu[m] Renner, 1482. - 
 http://hdl.handle.net/11169/645

 


Crónica de Núremberg (1493): El mapa de la historia universal

El catálogo de incunables de la Universidad de Murcia cuenta con una pieza fundamental para la historia del libro: el Liber Chronicarum (también conocido como la Crónica de Núremberg), escrito por Hartmann Schedel e impreso por Anton Koberger en 1493.

Este ambicioso volumen compendia el saber de su tiempo a través de una historia ilustrada del mundo desde la Creación hasta 1492. Para ello, estructura el relato en las siete edades del mundo siguiendo el Génesis, el esquema propuesto por San Isidoro de Sevilla y las pautas geográficas de Ptolomeo. La parte más extensa de la obra es la dedicada al momento presente de su época, en la que incluye referencias de un importante número de ciudades europeas.

El valor de este ejemplar radica en su perfecta simbiosis entre texto e imagen. Contiene unas 1.800 xilografías (grabados en madera) muy variadas de temática religiosa, mitológica, histórica y geográfica, ofreciendo un amplio repertorio de vistas urbanas. Las detalladas ilustraciones fueron realizadas en los talleres de Wolgemuth, estudio artístico en el que aprendía el joven Alberto Durero.

Tesoros del Fondo Antiguo 3

Tesoros del Fondo Antiguo 4

Tesoros del Fondo Antiguo 5

*Imágenes del ejemplar del Fondo Antiguo de la Universidad de Murcia

Referencia bibliográfica: Liber chronicarum.-- Nuremberge : ad intuitû ... Sebaldi Schreyer et Sebastiani Kamermaister : Antonius Koberger Nuremberge impressit, 1493 (12 jul.) - http://hdl.handle.net/11169/22489
 



Del pergamino al píxel

La presencia de estas obras en la Región de Murcia no es solo un orgullo académico, sino un regalo para los investigadores de todo el mundo. Gracias al minucioso trabajo de digitalización de la Biblioteca Digital Floridablanca, cualquier persona puede hojear de forma virtual estas obras maestras sin poner en peligro sus delicadas páginas. Adentrarse en este repositorio institucional es reconectar con el ingenio de aquellos primeros impresores que, hace más de quinientos años, decidieron democratizar el conocimiento de la humanidad.